Hoy en día este término está muy presente tanto en el mundo del “fitness” como en la preparación física deportiva. Muchos entrenadores personales se aceptan como expertos y sin embargo, se pasan por alto ciertos aspectos básicos del entrenamiento funcional.

¿Por qué ENTRENAMIENTO FUNCIONAL?

Esta modalidad surge para la mejora de la preparación física de un individuo en base a la actividad deportiva o laboral que practica, realizando una serie de movimientos rutinarios con su propio cuerpo (cadena cinética) o con ayuda de algunos materiales específicos, con el fin de mejorar su fuerza y su acondicionamiento físico.

Hay diversidad de estudios que avalan esta modalidad de entrenamiento y por ello, muchos especialistas lo ponen en práctica para mejorar la preparación física deportiva, personal o laboral. Este entrenamiento, permite adaptar la fuerza y el movimiento al tipo de actividad, y se centra aspectos fundamentales como la propiocepción y el control postural.

¿Qué aspectos lo caracterizan?

La posibilidad de realizar el entrenamiento funcional con materiales como las cintas TRX, mancuernas, Kettlebells, barras, discos, balones medicinales, elásticos, Bosu o trabajar con el propio peso corporal, abre un abanico de diferentes ejercicios para realizar y combinar en sesiones distintas según el objetivo del entrenamiento o la actividad a practicar.

Por lo tanto, la funcionalidad del entrenamiento vendrá marcada por los ejercicios que se pongan en práctica y su grado de adaptabilidad para una mejora fisiológica, psicológica y mecánica respeto a los gestos diarios o deportivos y no, por el material seleccionado.

El entrenamiento funcional se aleja del entrenamiento repetitivo y monótono de movimientos concéntricos y específicos con máquinas tradicionales (por lo general ejercicios de cadena cinética abierta para tren inferior). Hay ciertos estudios que afirman que para este entrenamiento resultan más característicos los ejercicios de cadenas cinéticas cerradas (tren Inferior), ya que este tipo de ejercicios parece que favorecen la activación excéntrica, co-contracciones de la musculatura implicada y aumenta la estabilidad articular.

En conclusión…

Este entrenamiento parece estar muy de moda, pero la realidad es que está muy consolidado tanto en la preparación física como en el trabajo multidisciplinar para la prevención o readaptación de lesiones.

Por todo esto, consideramos necesaria nuestra breve explicación sobre el entrenamiento funcional.